viernes, 8 de agosto de 2014

LA COMUNIÓN ECLESIAL, MISIÓN Y RETO DE LA PRÁCTICA PEDAGÓGICA DE LOS DOCENTES DE EDUCACIÓN RELIGIOSA.


“Que todos sean uno como tú y yo somos uno” (Jn 17,21)
 “…un solo corazón y una sola alma”  (Hch 4,32).

Monseñor  José Javier Travieso Martín CMF, Obispo Auxiliar de Trujillo; el Profesor Jorge Manrique Catalán, Director de la ODEC Trujillo, y el R.P. Wenceslao Tadeo Calvo, Coordinador ODEC  flanqueados por  los docentes del área de educación religiosa.
Frente la tendencia al individualismo y al pasotismo que amenazan a la vida comunitaria, al interés por la comunidad y, en general, a la preocupación por la ‘cosa pública’, la práctica pedagógica de  los docentes de formación religiosa tiene un enorme reto y una ardua labor en pro de la koinonía o comunión del cristiano con el quehacer de su iglesia y, por ende, con  el  quehacer social, económico, productivo, político y con las demás esferas del quehacer humano.

Esta preocupación debe estar en la reflexión y praxis cotidiana de los maestros cristianos. Con cada uno de nuestros actos, quizá no podamos cambiar el mundo, pero sí contribuir a que eso ocurra. En este sentido la participación  de los docentes de educación religiosa en las actividades que convoca la ODEC  es una muestra de cuánto se ha internalizado el concepto de comunión eclesial o, mejor dicho, koinonía.

El deporte ha sido y es un medio eficaz para generar el sentido de
pertenencia. Los docentes de religión evidenciaron sus habilidades
deportivas.
En lo que va de este año, la ODEC ha ejecutado varias actividades que han permitido apreciar y valorar la participación de los docentes de las  instituciones educativas de acción conjunta, y de los docentes del área de educación religiosa en las instituciones estatales  de educación secundaria. Esta participación se ha evidenciado en la inversión en recursos y voluntades para la realización del Vía Crucis,  la Solemnidad del Corpus Christi, el Óbolo de San Pedro, y otras actividades de menor difusión pero de igual importancia, como es el caso de las capacitaciones mensuales. Otro ejemplo concreto de este sentido eclesial, ha sido la reunión de los docentes por el día del maestro, celebrada el pasado mes de julio. En esta ocasión, la presencia y participación  de muchos de ellos, no solo mostró la buena disposición hacia los momentos de esparcimiento, celebración  y grato reencuentro, sino que permitió vivenciar la alegría de saberse y reconocerse como parte de una gran organización (Iglesia) que asume responsabilidades trascendentes en la sociedad. En las vivencias que genera las oraciones, los cantos de la celebración eucarística, el deporte y el sentarse en torno a la mesa para departir los alimentos, se fortalece un concepto fundamental de la iglesia: la comunión. Esta debe ser la bandera o el estandarte que llevan permanentemente los anunciadores de Jesucristo en las aulas de las escuelas y colegios de nuestra región.

Cada docente que acude al llamado de la ODEC no solo cumple por obediencia administrativa, sino que en su predisposición está contribuyendo hacia mayores  y trascendentales propósitos: la necesaria koinonía que caracteriza o debe caracterizar a la Iglesia de Jesucristo.
El equipo de coordinadores ODEC Trujillo junto a 
Mons. Javier Travieso, Obispo auxiliar de Trujillo y a Jorge Manrique
Catalán, Director la ODEC.



 Los docentes de religión, luego de dar gracias al Creador,  no solo comparten
 los alimentos, sino comparten la amistad, el compañerismo y, 
sobre todo, el ser anunciadores de Jesucristo.
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